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El dolor no dejó hablar a Andrea, hija de Echavarría

Santo Domingo.-Un ataúd sencillo con la bandera dominicana cubriendo parte de él y una tristeza solemne que arropaba a todo el que llegó en horas de la tarde de ayer a despedir al músico Fernando Echavarría, era la escena que se vivía en el funeral del llamado “Músico de oro”. En una silla vestida de negro y rodeada de algunos familiares estaba con rostro compungido su hija Andrea, quien llegó de Miami con el corazón destrozado a darle el último adiós a su padre, un músico que deja una gran tristeza a un país que bailó a ritmo de “fuson” por casi 40 años. 

No pudo hablar Una tristeza conjugada con nostalgia en su mirada no la dejó hablar y solo dijo a EL DIA: “Perdona, pero es tan grande mi tristeza que ni sé lo que estoy pensando, no puedo hablarte ahora”, fueron las únicas palabras de Andrea, para luego bajar la cabeza y seguir recibiendo a los amigos de su padre, que llegaban a despedirse del hombre que más que un músico fue un caballero noble y sencillo. Andrea tenía una mirada perdida que iba a los ojos de los artistas que llegaban a decirle adiós al dueño de “Pato robao”, y alguien de la sala que dio dar el dato que ella esperaba a su hermano Fernando Andrés, hijo del músico, quien llegaba anoche de Japón donde vive des hace un buen tiempo. Afuera ya iban de salida José Antonio Rodríguez, ministro de Cultura, quien solo atinó a decir que la partida del artista era una gran pérdida para la música dominicana. Eddy Herrera, Maridalia Hernández, Roger Zayas, los integrantes del Conjunto Quisqueya, de Urbanova, Pochy Familia, Michel el salsero y otros más que fueron a despedir a Echavarría que será enterrado hoy a las once de la mañana en el cementerio Jardín Memorial. 

Su mánager Destrozado por la pérdida del artista estaba su eterno mánager Güicho Pichardo, quien relató los últimos minutos del artista, dejando claro que más que mánager ellos eran como hermanos. Junto a varios de los músicos de Echavarría explicaron el momento en que él se desplomó, dejando a todos sin aliento y haciéndose todo tipo de preguntas. René Geraldino, uno de su coristas, asegura que Echavarría nunca dio señal de que se sentía nada. “El llegó, hizo chistes y bromas con todos los músicos, saludó a unos amigos y hasta se paró en el primer escalón del escenario, cuando todos vimos salir del cuerpo de Fernando su último suspiro”, relató. Pero otra tristeza que embarga a Güicho es saber que la madre de Echavarría, una anciana de 90 años y postrada en una cama, ya sabe lo sucedido y que está devastada. Pérdida irreparable Para Pichardo esta pérdida es irreparable y más aún para la familia Echavarría: “Ellos son una familia pequeña, el era hijo único, tenía algunas tías y solo dos hijos”, contó al tiempo de humedecer sus ojos y agregar “Minutos antes de Fernando morir había un brillo en sus ojos porque le dije que íbamos en diciembre a Curazao y el de inmediato le escribió a una amiga y le dijo que la iba a ver en esa fecha”.