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Ser padre es algo grande


“Mis hijos e hijas son la batería que envía electricidad al corazón para que pueda bombear mi sangre al organismo”, aseguró el músico y director de orquesta July Mateo “Rasputín”. Conocido por temas inolvidables como “Primavera”, “Te olvidé” y “Viejo año”, muy populares en la segunda mitad de los 80’s del siglo pasado, Rasputín señala que “ser padre es grandioso”. “Tuve un gran padre y estoy tratando de parecerme a él en lo mínimo”, sostiene el artista, quien a sus 60 años tiene siete hijos de tres matrimonios, es abuelo de tres nietos y tiene dos biznietos. “Me siento orgulloso de cada uno de mis hijos”. “Mi papá era mi amigo, mi hermano, fue mi amigo hasta su último respiro”, dijo al precisar que una escuela de Hato Mayor lleva su nombre: Profesor Julio Mateo Jiménez, inaugurada por el ex presidente Leonel Fernández, quien le felicitó por su padre y por su buena música.

Como padre lamenta no haber compartido como debió con sus hijos mayores fruto de dos matrimonios anteriores, porque se mantenía viajando. “Vivía en un avión, tuve la gran suerte de que sus madres fueran súper responsables, ellas son mis amigas, tremendos seres humanos”. Señala que es ahora cuando realmente está viviendo lo que es disfrutar ser padre, con sus hijas más pequeñas: Amaia, de cuatro años, y Sofía, de dos. Rasputín está disfrutando sus dos pequeñas, luego de tres accidentes cerebro vasculares. “Ahora tengo una gran compañera (Liset), madre de las dos niñas, es mi mamá, ha cogido la pelita de mis achaques de salud, pero una vejez feliz, en la que disfruto al máximo subir a una tarima, que para mí no es trabajo”.