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Pochy Familia: “Mi madre ha sido una guía para ser lo que soy hoy día”

Todo el que conoce a Pochy Familia lo relaciona con la Coco Band y el merengue jocoso y de temática barrial. Lo que muchos desconocen de este compositor de los contagiosos temas “La flaca” y “La faldita” es un sólido profesional más allá de la música. Pochy es graduado de Contabilidad en la universidad Intec, egresado de la carrera de Derecho en la universidad de la Tercera Edad, además, tiene un doctorado en Democracia, Estado y Derecho, una maestría en Economía Internacional en la Universidad del país Vasco y otra maestría en Relaciones Internacionales y Diplomacia en la UASD. Lo que es hoy día el intérprete se lo agradece ciento por ciento a su madre. “Mi madre fue mi profesora, fue quien me alfabetizo y me formó, me enseñó historia y geografía, las reglas de la acentuación, predicado y adjetivo. Ella ha sido la guía para ser el hombre que soy hoy, por eso digo que es el ser más especial que tengo en la tierra”, dijo Alfonso Vásquez Familia. 1. Mis padres Mi padre, Alfonso Vásquez, era de Puerto Plata y mi madre, Filomena Familia, de Padre Las Casas. Mi papá trabajaba en la Corporación Dominicana de Electricidad. A él le tocó electrificar en los pueblos y es ahí donde conoce a mi madre; luego tuvo que ir a trabajar a Higüey y como mamá estaba embarazada, para no dejarla, se la llevó, y estando allí nació este moreno. Nací con la ayuda de una comadrona, de 13 libras y tres cuartas. Mi mamá sufrió un desgarramiento tan fuerte que tuvieron que traerla a la capital. 2. Mi mayor tesoro Es mi madre. Te puedo decir que es una mujer que aparte de traerme al mundo, y en las condiciones como me tuvo, es una mujer con un temple de acero muy fuerte. Enviudó muy joven y tuvo que enfrentarse sola con cuatro muchachos. En ese entonces, ella tenía un octavo curso, luego terminó el bachillerato y después ingresó a la universidad, donde se graduó de licenciatura en Letras y Filosofía. Estar consciente de las vicisitudes que ella pasó por tratar de guiar a su familia me hace sentir agradecido con ella. 3. Mi niñez Tuve una infancia feliz, pese a la desaparición física de mi padre. Uno de los momentos difíciles que recuerdo fue cuando mi mamá, por necesidad económica, tuvo que vender uno a uno los ajuares de la casa que mi papá había dejado, los vendió todos y, ahí digo que fue feliz porque recuerdo cuando dormíamos juntos sus cuatro hijos y ella, en la única cama que nos quedó; eso a mí me marcó mucho, y hasta hoy en día, la relación que tenemos como hermanos y como familia es muy unida, y eso creo que nació a raíz de ese momento. Mis hermanas y yo somos uña, dedo y carne, creo que fue ahí que se dio esa unión de hermandad. 4. “La Negra Pola” Antes, los grupos musicales tenían un día fijo de tocar en El Show del Mediodía o en Caribe Show. A Cheché Abreu y sus Colosos les tocaba los viernes en Caribe Show. Yo fui allá a verlo y no pude entrar eso era un reperpero de gente.Entonces, yo vi su Chevrolet Impala rojo y lo esperé ahí, pero él arrancó y yo corriendo lo seguí, a Dios las gracias, para suerte mía, el semáforo estaba en rojo, fui y le puse en el frente del cristal el papel donde tenía las letras de “La Negra Pola” y él como siempre todo un caballero, me dijo que entrara, me monté y fuimos a una casa donde él iba a almorzar. Estando allí tomó su guitarra, vio las letras y ahí mismo le buscó la melodía. Para sorpresa mía, dos o tres semanas después, en el mismo programa, dijo: ´yo voy hacer un tema que me lo dio un muchachito´ y arrancó con La Negra Pola. Para mí ese fue uno de los momentos más alegres de mi vida, cuando escuché mi primera composición orquestada, eso me impactó, no me podía aguantar y comencé a dar brincos de alegría en la salita de mi casa, yo apenas tenía 13 años. 5. Le agradezco a Cheché Luego de grabar “La Negra Pola” Cheché me mandó a buscar, lo dijo por televisión y fui a su oficina, Él vio condiciones musicales en mí y me llevó a la academia de música del maestro Almánzar, un profesor muy psicorrígido y exigente, ahí aprendí a solfear y dar los primeros tonos, después de ahí pasé donde el profesor Aquiles, que me enseñó armonía y todo lo que yo he podido hacer en los arreglos musicales. Adquirí experiencia hasta que caí en las manos de Mateo San Martín, de Cubaney Record. Allí le hice la producción a Richy Ricardo de la “Negra se Movía”, con la cual ganamos Disco de Oro, y a Wilfrido Vargas “Mala Cabeza”. Fui pianista y director de la orquesta de Richy Ricardo, estando ahí le hice el tema a Los Rosario “Caramba, caramba ya viene el lunes”. Debo decir que mis estudios musicales se los agradezco infinitamente al maestro Cheché Abreu. 6. Amo la sociología A mí siempre me ha gustado escribir, el concepto de música me nació un día luego que se pegó “La Negra Pola”. Mi temática es cotidiana, del pueblo y sus vivencias, mi lírica es sencilla porque me gusta expresar en cada estrofa las jocosidades, idiosincrasia y ocurrencias del dominicano. Antes yo renegaba la parte intrínseca nuestra, hasta que di la materia de sociología, esa materia me impactó tanto que desde que la cursé soy un eterno enamorado de la sociología. Luego de esta materia aprendí a conocer esa idiosincrasia nuestra, la forma de hablar, los movimientos y sus expresiones. Esa materia me ayudó a hacer los temas que hago. 7. Mis hijos Tengo cinco hijos, cada uno totalmente diferente. Algunos son más cariñosos, otros más rebeldes y otros más expresivos. Pero en definitiva creo que los hijos son el único sentido que le da a uno haber pasado por la tierra. Me siento muy contento de cada uno de mis hijos. 8. Vivencia artística Recuerdo cuando fuimos a la ciudad de Ayacucho, Perú, donde inició la guerrilla de Abimael Guzmán junto a Sendero Luminoso. A ese lugar no había ido nunca un grupo a tocar, después de ese episodio. Una emisora de radio hizo un concurso y ganó esta ciudad y el grupo que pidió para que le cantara fue Coco Band. Cuando yo llego a Lima todos los medios me preguntan que si yo iba a tocar en ese lugar, en verdad no sabía la magnitud. Nos llevaron al destino en un avión militar y cuando llegamos estábamos rodeados de un contingente militar, fue como leer un cuento de Agatha Christie, eso parecía una ciudad fantasma. Tocando en tarima, suben como 50 niños descalzos y con los pies llenos de lodo y me entregaron una placa muy original hecha en madera y cartulina. Cuando la maestra de ceremonias habló, dijo que ahí hacía más de 30 años que no iba a tocar una agrupación y que esos niños eran la máxima representación de los infantes huérfanos de padres y madres asesinados por la guerrilla. Los niños cantaron el tema “Pa’ los coquitos” conmigo y eso me emocionó. 9. Amigos Estoy consciente que la amistad es de dos y juega un papel muy importante la madurez que tú tengas, se debe de tener una madurez de aceptar y querer a la otra persona con sus virtudes y sus defectos. Cuando tú logras querer a esa persona y aceptarla como es, ahí la amistad puede ser más duradera y más transparente. Bienaventurados aquellos, como es mi caso, que han podido tener amigos y estos han podido soportar muchas etapas inmaduras de mi proceso humano. La amistad es muy bonita cuando se puede ejercer y digo ejercer con conocimiento de causa de la palabra, con respeto que es lo más importante. 10. Evel Augusto Hace diez años que mi hermano menor Evel Augusto no está con nosotros. Murió de apenas 21 años de un cáncer de páncreas, fue uno de los golpes más grandes que yo he recibido en mi vida. Cuando tú ves a tu hermano empezando a vivir y queriendo vivir, morirse en tus brazos, eso te marca. Ese hecho hizo que Coco Band parara un tiempo, eso me afectó y aun me sigue afectando. Alguien que ha hecho que esa recuperación vuelva ha sido mi hijo de dos años Evel Alfonso. En honor a mi hermano le puse ese nombre y siempre le voy a decir a mi hijo que lleve ese nombre con todas las de la ley, porque mi hermano fue un buen muchacho. Y voy a formar a mi hijo como lo era mi hermano, un muchacho de bien. En principio el grupo llevaría otro nombre “Le presenté a Mateo este proyecto con una producción con temas populares y de temática barrial, le gustó y lo hicimos. Surgió con esta idea, no llamándose Coco Band. Mateo, que era el disquero, le iba a poner a la producción “Sonido serpiente”, que nunca me agradó, gracias a Patricia Jaramillo, su secretaria, que le hizo cambiar de idea y ella le puso “Noche sabrosa” era más o menos aceptable. Se hace el grupo porque se pega la producción, yo vivía en Villa Mella y todavía había una gran parte del sector que no se había urbanizado y había muchos cocoteros, y yo pensando, porque todavía no me convencía el nombre “Noche sabrosa”. Mirando por una ventana me llegó la idea de ponerle La Banda Coco y cuando le dije a Mateo le gustó la idea, pero quiso poner el “band” en inglés, me gustó como sonó y le puso al LP La Coco Band. La Coco Band ha sido la mano amiga que me ha acompañado para ayudarme a vivir todos los procesos evolutivos que yo he pasado como hombre. Con apenas 20 años esta orquesta surgió conmigo. Me ha soportado todas las inmadureces y locuras que he podido tener. Con ella he madurado no sólo musicalmente, me ha permitido ayudar a mi familia, criar a mis hijos y costear mis estudios”. Papá era cariñoso “Papá murió cuando yo tenía siete años. Tengo tantos recuerdos lindos de él, era quien nos preparaba el desayuno a mí y a mis hermanos”. Muy unidos “En mi casa somos muy familiar, el problema de uno es de todos. Esa fue la filosofía que mi mamá sembró y a Dios gracias estamos viendo los frutos”. Añoranza “Antes, los sectores populares eran diferentes. Había clubes barriales donde se hacían diversos tipos de competencias, hoy todo eso se ha perdido”. Fuente: Listin Diario